Una ventana debe posibilitar la renovación del aire para proporcionar unas condiciones aceptables de habitabilidad. Estas renovaciones necesarias implican unas pérdidas energéticas, por lo que es preciso entonces establecer un equilibrio entre ellas y las renovaciones por hora del local.

Para garantizar una eficaz y no costosa renovación del aire:

  1. En viviendas deberá conseguirse entre  renovación/hora (para climas fríos) y 1 renovación/hora (para climas cálidos), o garantizar un aporte de aire fresco entre 9 y 14 m3 por hora y persona.
  2. En aseos y cocinas, etc., en los que sea preciso eliminar vapor de agua debe disponerse una aireación mayor.
  3. En locales donde se dispongan estufas de butano, chimeneas de leña y carbón, cocinas de gas, calderas o calentadores de agua, será preciso añadir de 30 a 50 m3/h para evitar condensaciones, combustión incompleta o concentración de CO2.
  4. En locales públicos en los que se pueda fumar, deben garantizarse hasta 50m3 por persona y hora.

Nociones sobre ventilación
Si tenemos en cuenta que la intensidad sonora es una magnitud logarítmica, una pequeña reducción en dB puede suponer una diferencia notable en nuestra percepción del ruido. En concreto, si reducimos ésta en 10 dBA el oído humano lo percibe como si fuese la mitad. En concreto, para una intensidad sonora exterior de 80 dBA tendríamos:

caracteristicas_ventilacion1Una ventilación espontánea (a través de las juntas) es insuficiente, incluso dos horas después la calidad del aire no es higiénicamente aceptable.
caracteristicas_ventilacion2La ventilación permanente (a través de rejillas y hojas basculantes) precisa más de una hora para la renovación, e implica unas pérdidas energéticas considerables.
caracteristicas_ventilacion3En cambio, la ventilación por corriente cruzada es la mejor, a los 5 minutos el aire recupera su calidad, a los 10 minutos se renueva por completo y paredes y techos casi no se enfrían, lo que implica una leve pérdida energética.

Nociones sobre humedad
Una correcta ventilación también contribuye a que los valores de la humedad no adquieran valores elevados y se produzcan condensaciones.

La humedad en una vivienda se origina por sus ocupantes y por las actividades que se desarrollan.